HISTORIAS DE ROCK


1975- Sweet Deceiver
'Sweet Deceiver' es uno de los trabajos mas convencionales de Kevin Ayers. No es extraño en cualquier álbum en el que Elton John aparezca tocando el piano en algunos temas. Eso no quiere decir, sin embargo, que sea un album mainstream. Ayers sigue improvisando con encanto, incluso con ocasionales ritmos caribeños. El problema es que, si bien tiene su encanto, no es lo que esperabamos de Ayers. En este punto de su carrera, Ayers estaba en peligro de perder su norte, reiterando sus preocupaciones idiosincrásicas de forma familiar, sin amplificarlas.
1975- The Who By Numbers
Este disco es uno de los mejores álbumes de la época clásica de Who. Probablemente sea el disco menos típico de los suyos. Townshend se aleja brevemente de los dos motivos en los que basa la mayoría de los registros posteriores a 1965. Uno fue las piezas teatrales temáticas, como las canciones que dominaron 'Tommy'. El otro, curiosamente, es el pesado trabajo de sintetizador que comenzó con 'Who's Next'. Volvería a ambas cosas en el siguiente disco 'Who Are You'. También es un registro interesante por el poder y la emoción con que la banda toca y canta. Daltrey estaba en su apogeo en 1975. Los inconvenientes son que las letras son extremadamente deprimentes.


1975- Nighthawks At The Diner
Los dos primeros álbumes de Tom Waits, 'Closing Time' de 1973 y 'The Heart of Saturday Night' de 1974, documentaron su estimable fortaleza como compositor, pero no siempre dieron una idea muy clara de la personalidad de sus actuaciones en vivo. Frente a una audiencia, Waits se transforma en algo parecido a un personaje secundario de una novela de Jack Kerouac, un inconformista ingenioso pero desaliñado del lado cutre de Los Ángeles. Su tercer álbum, 'Nighthawks at the Diner', de 1975, fue diseñado para demostrarlo. El productor Bones Howe emparejó a Waits con una sólida banda de músicos de estudio con tendencia al jazz, trajo público y grabó lo que en esencia fue su primer álbum en vivo.
1975- Fighting
Es difícil no interpretar los coros de la cancion 'Fighting' como un intento de recuperarse del tenue 'Night Life'. Si bien 'Night Life' fue suave y relajado, 'Fighting' es un disco tenso de rock & roll vicioso, duro.  Hay dos puntos fundamentales en el trabajo. En primer lugar, la integración de los guitarristas Scott Gorham y Brian Robertson, que consiguen dar rienda suelta a su sonido furioso (Robertson escribió el boogie "Silver Dollar" y Gorham "Ballad of a Hard Man"). En segundo lugar, las composiciones de Phil Lynott estan a un nivel muy alto, con temas rockeros como "Wild One", el jazz Springsteeniano de "For Those Who Love to Live", o la combinación de ambos en "Freedom Song". Aqui comienzan su época clásica.


1975- Cornbread, Earl And Me
Blackbyrds proporcionó la banda sonora de la película de blaxploitation de 1975 'Cornbread, Earl and Me', que presentó el debut cinematográfico de Larry Fishburne. Compuesto por completo por Donald Byrd, es música de fondo de soul-jazz, que varía entre funk, jazz, rock e interludios orquestados sentimentalmente. También hay números vocales ocasionales, como el tema 'Cornbread'. Es una adición incidental al catálogo de Blackbyrds.
Blackbyrds
Blackbyrds son un grupo de jazz-funk con gruesas rayas de R&B corriendo por sus espaldas. Reunidos por Donald Byrd en 1973, los miembros originales del grupo: el percusionista Pericles 'Perk' Jacobs, Jr. , el bateria Keith Killgo, el teclista Kevin Toney, los vientos de Allan Barnes, el bajista Joe Hall, el guitarrista Barney Perry, se encontraron en la Universidad de Howard, en el departamento de música. Otros integrantes clave fueron el guitarrista Orville Saunders y el saxofonista y flautista Steve Johnson. Durante casi una década, Blackbyrds cortaron un puñado de LPs. 'Blackbyrds' de 1973, 'Flying Start' de 1974, 'City Life' de 1975, 'Unfinished Business' de 1976, 'Action' de 1977, 'Better Days' de 1980
1975- Win, Lose Or Draw
Teniendo en cuenta su anterior trayectoria y que les llevó dos años sacar este disco desde la edición del anterior 'Brothers and Sisters', podriamos decir sin miedo a equivocarnos que se trata de un fracaso rotundo. A pesar de incluir una aceptable version del tema de Muddy Waters, 'Can't Lose What You Never Had' - donde destaca un gran solo de Dickey Betts - el resto del álbum es infumable. La banda suena aletargada, aunque instrumentalmente siguen siendo unos musicos fascinantes. Si hay que salvar algo, el tema que da titulo al álbum y el instrumental de Dickey Betts "High Falls" están entre lo poco salvable.
1975- Fly By Night
Antes de las primeras giras por Estados Unidos, el bateria original John Rutsey se separó de la banda, ya que no estaba dispuesto a comprometerse al riguroso programa de giras de la banda. Y resultó ser una bendición disfrazada, ya que su reemplazo se convertiría en uno de los músicos de rock más respetados de todos los tiempos, Neil Peart, quien también dirigiria la banda hacia el éxito con material más complicado. La cancion principal, 'Fly by Night', y el cierre, la balada "In The End", todavía tenían raices Zeppelianas. Tambien aparece el primer clasico de Rush, 'Anthem'.
1975- Siren
El abandono de la embriagadora mezcla de art rock y glam-pop que distinguía a Roxy Music, da paso al suave, elegante y moderno sonido de 'Siren'. El tema de apertura, "Love Is the Drug", ya lo deja claro, Roxy abraza el dance-pop descaradamente. Esto se logra a expensas de sus inclinaciones 'arties' que es lo que habia distinguido a Roxy, pero el resultado final es fascinante. Al carecer de las canciones sorprendentes de su predecesor, 'Siren' tiene una consistencia temática que trabaja en su favor, y ayuda a elevar las canciones ("Sentimental Fool", "Both Ends Burning", "Just Another High"), así como el álbum, al reino de los clásicos.
1975- A Night At The Opera
La joya de la corona, apoteósico y completísimo. Sólo por esa maravilla que es 'Bohemian Rhapsody' ya seria un magnífico álbum, pero éste es mucho más que sólo eso. Representa la madurez de su sonido más barroco y original, el equilibrio perfecto entre su faceta más hard rockera y la más enrevesada, lo cual se aprecia en temas como el antes citado o en 'Death on two legs', una composición de portentosos cambios ritmicos y melódicos sólo al alcance de los más grandes, y Queen ya lo eran en el 75. Junto a ellos tenemos lo mejor de su estilo music hall a cargo de Mercury, con 'Seaside Rendezvous' o 'Lazing On a Sunday Afternoon', guiños al progresivo con 'The Prophet Song'