HISTORIAS DE ROCK


ROD STEWART (Roderick David Stewart)

Rod Stewart
Nacido el 10 de Enero de 1945 en Londres, Inglaterra.
ESTILOS: Adult Contemporary, Album Rock, Contemporary Pop-Rock, Hard Rock, Rock & Roll, Soft Rock, Arena Rock, Blue-Eyed Soul, British Blues, Dance-Rock, Singer-Songwriter, Soul, AM Pop.
MIEMBRO DE: Faces, The Steampacket.

BIOGRAFIA

Hay muy pocos cantantes con tanto talento como Rod Stewart (escribió el crítico Greil Marcus en The Rolling Stone illustrated history of rock'n'roll) pero también hay muy pocos cantantes que, como él, han traicionado de forma tan ruin su propio talento". Palabras fuertes, punzantes, quizás excesivas, pero con algo de verdad en ellas. Rod Stewart ha sido siempre un espíritu en constante movimiento. Frenético en la búsqueda de una espontaneidad que con los años se ha transformado en un cliché, es un cantante perfecto para una noche, para una canción, pero no ha conseguido dar el gran salto hacia la calidad y convertirse en una voz y no sólo en un berrido. Ocasiones no le faltaron. Comenzó a cantar en los años sesenta. Y ha vivido momentos de gran éxito. Sobre sus dotes como excelente cantante no podemos tener dudas (estamos hablando de uno de los más originales rockeros), pero no se lo toma en serio, juega con sus propias cuerdas vocales sin llegar nunca al fondo del corazón del oyente.

Gran bebedor, sangre escocesa, apasionado por el fútbol y por las mujeres, melena pelirroja (con los años optó por un color rubio platino), un gusto muy personal por la elegancia (hasta el punto de ser apodado "Rod the Mod" en homenaje al movimiento juvenil que en los años sesenta se distinguía por su rebuscado estilo de vestir), Stewart tenia todos los puntos para convertirse en contrapartida de Joe Cocker: el brillante, ágil, juvenil y sexy Stewart, frente al desharrapado y precozmente envejecido Cooker. Pero es Cocker quien ocupa, con el paso de los años, el espacio de la vocalidad pasional, mientras que Stewart ha preferido el dorado exilio en Los Ángeles. Rod llegó al éxito a principios de los años setenta, primero como cantante de The Faces y después como solista, con una serie de buenos álbumes que revelaban su potencia expresiva. El rock se estaba dirigiendo hacia la era de los "grandes románticos" (Genesis, Gentle Gian, Yes) pero, no obstante, The Faces emprendieron un camino más visceral y ligado al blues. Rod transmitía en sus primeros discos en solitario la calidad que el grupo sólo conseguía en el escenario.

En este preciso momento alguna cosa cambió en Stewart; de cantante un poco tosco pero enamorado del blues, Rod se convirtió en una estrella internacional, más atento al público del mercado americano que al de los pubs ingleses. Roderick David Stewart nació el 10 de enero de 1945 en Holloway, en la zona norte de Londres. Sus padres, escoceses, poseían un sentido de la tradición y del orden contra el que Rod chocó muchas veces. De niño frecuentaba la William Grimshaw Secondary School, donde se destacó más por sus dotes de futbolista que por sus cualidades para el estudio. El fútbol era un buen camino hacia la popularidad y la seguridad económica para las clases inferiores. Rod, adolescente, fue contratado por el Brentford Football Club. Pero Stewart lo dejó plantado y se largó a recorrrer Europa en autostop.
De regreso a Londres, se entregó en cuerpo y alma a la música. En casa de Stewart había una buena colección de discos de Al Jonson y de otros famosos cantantes americanos. El artista inglés llegó a conocerlos de memoria: "Pasábamos largas tardes escuchando estos discos. Lo hacíamos por el deseo de descubrir todos los trucos de los cantantes. Me gustaba como pronunciaban las palabras, como las susurraban y las gritaban creando una atmósfera. Era fantástico". La educación musical de Stewart prosiguió escuchando discos de countty y blues; artistas como Ramblin' Jack Elliott y Big Bill Broonzy ejercieron una gran influencia sobre él. Estamos a principios de los sesenta en aquel período Londres era la gran fragua de blues, en la que despuntaron los talentos de The Rolling Stones, The Animals y The Who. En 1963, a los 18 años, tocaba la armónica en el grupo Jimmy Powell and The Dimensions.

Después conoció a Long John Baldry, cantante ya entonces muy famoso. Se dice que Rod estaba cantando, borracho (el alcohol siempre ha sido una de sus grandes pasiones), en la estación de Twickenham, cuando lo vio Baldry, quien, de inmediato, le propuso unirse a él y formar un nuevo grupo. Así nacieron en la primavera de 1964, The Hoochie Coochie Men, contratados a los pocos meses por United Artists; semanas después, en junio, apareció por primera vez en un disco la voz de Stewart, a dúo con Baldry, en el tema 'Up above my head I hear music', cara B de 'You'll be mine'. Un par de meses después grabó su primer single como solista (para Decca), titulado 'Good moming little school-girl', una nueva versión de un viejo tema de Sonny Boy Williamson, acompañado por Brian Daly (guitarra), Rod Guest (piano), Bobby Graham (batería) y el futuro bajista de Led Zeppelin, John Paul Jones. Desafortunadamente, The Yardbirds (ya entonces famosos) habían publicado la misma canción. Rod no se desanimó; sólo tenía veinte años y ansias de triunfar.

A principios de 1965 entró en Steampacket, grupo protegido por Giorgio Gomelski, manager de The Yardbirds, donde compartía el papel de cantante con su amigo Baldry y con Julie Driscoll; los otros miembros del conjunto eran Brian Auger (órgano), Mick Briggs (guitarra) y Micky Waller (batería). Con esta formación Steampacket realizó una interesante mezcla de soul, jazz y blues al estilo Chicago. La experiencia duró poco. A mediados de 1966 Stewart dejó la formación para unirse al organista Peter Bardens, el guitarrista Peter Green y el cantante Beryl Marsden en Shotgun Express, con los que grabó un par de desafortunados discos, 'I could feel the whole world turn around' y 'Funny 'cos neither could I', antes de separarse a finales de ese mismo año. Pero, al mismo tiempo, el artista no descuidaba su carrera en solitario. Grabó dos canciones: 'The day will come', dirigida al mercado pop, y 'Shake', destinada a los apasionados del soul (en ella se puede advertir, en lo que respecta a su voz, la  influencia de Sam Cooke).
En ese punto llegó el tan esperado golpe de fortuna. El guitarrista Jeff Beck le ofreció entrar en su grupo para grabar el famoso álbum 'Truth' (1968). Al principio la voz de Stewart actuaba de fondo para el instrumento solista, pero en breve tiempo el cantante conquistó su propio espacio gracias a su energía y a la calidad de sus actuaciones. A los 23 años Rod Stewart había madurado lo suficiente para firmar un contrato como solista con Mercury. Sin embargo, el destino le reservaba otras sorpresas. En aquellos días el cantante y guitarrista de Small Faces, Steve Marriott, dejó el grupo para formar Humble Pie y "los caras pequeñas" supervivientes buscaban un nuevo cantante. Ronnie Lane (bajo), lan McLagan (teclados) y Kenny Jones (batería) les propusieron a Rod y al guitarrista Ron Wood (futuro Rolling Stone) unirse a ellos. Aceptaron inmediatamente.

Así nacieron The Faces, que firmaron un contrato con Warner Bros. En la primavera de 1970 el primer álbum en solitario de Stewart ('An old raincoat won't ever let you down') y el primero de The Faces ('First step') se publicaron con una sola semana de diferencia. Los resultados fueron positivos, quizá porque los dos discos presentan características diferentes; más alegre el de The Faces, más introvertido el de Stewart, cada vez más apreciado como autor de versiones, como la de 'Street fighting man', de The Rolling Stones. Seis meses después Stewart publicó su segundo álbum, 'Gasoline alley', uno de los trabajos más bellos que ha producido; en el álbum brillan joyas absolutas como 'Country comforts' (escrita por Elton John) y 'Only a hobo' (de Bob Dylan). También el segundo álbum de The Faces, 'Long player' (1971), confirmó la calidad del grupo, abriéndole las puertas del éxito en Estados Unidos (en el disco hay un par de temas gabados en un concierto en Nueva York).

El fenómeno Rod Stewart estalló definitivamente en 1971 con el álbum 'Every picture tells a story'. El single 'Maggie May' llegó al primer puesto de las listas británicas. También hay otros temas importantes, como 'Mandolin wind' y el que titula el album, grabado a dúo con Maggie Bell. Este éxito clamoroso oscureció la publicación del nuevo álbum de The Faces, 'A nod's as good as a wink' (1971). En 1972 Stewart dio otra sorpresa con la publicación de 'Never a dull moment' álbum maduro y conmovedor, debido en parte a la presencia de apasionadas versiones de 'Angel' (de Jimi Hendrix) y de 'Twistin' in the night away' (de Sam Cooke), además del nuevo single número uno, 'You wear it well'. 'Never a dull moment' confirmó el valor del cantante, indicándole el camino a seguir: baladas románticas, intensas, suficientemente rockeras, y enriquecidas con un toque blues. Naturalmente, esta híbrida situación no duró mucho; The Faces empezaban a ser vistos como "Rod Stewart and The Faces", y eso no era del agrado de Ron Wood y compañía.
En 1973 el grupo publicó el single 'Cindy incidentally', seguido del álbum 'Ooh la la'. Las entrevistas revelaban una situación de malestar entre los miembros del grupo. En este punto Ronnie Lane se marchó y fue sustituido por el japonés Tetsu Yamuchi; en 1974 se publicó el álbum en directo 'Coast to coast: ouverture and beginners', pero la disolución era inminente. Cuando en 1975 Rod Stewart abandonó Gran Bretaña por motivos fiscales, el grupo se disolvió definitivamente: Kenny Jones, unos años después, sustituyó al desaparecido Keith Moon a la batería de The Who; Jones y MacLagan reconstituyeron, con poco éxito, The Small Faces; mientras que Ron Wood sustituyó a Mick Taylor (sustituto a su vez de Brian Jones) en The Rolling Stones. Por su parte, Rod se convirtió en motivo de un conflicto de intereses entre Warner Bros. (para la que trabajaba como solista) y Mercury (que poseía los derechos sobre su actividad como miembro de Faces).

Ganó Warner Bros., y el cantante emprendió una intensa carrera que, en 1975, lo llevó a la realización de 'Atlantic crossing', grabado en USA, en los estudios Muscle Shoals y producido por Tom Dowd. El álbum revela un claro acercamiento a un sonido más internacional: las atmósferas son menos brumosas y los músicos contratados son superprofesionales pero fríos. Pero el éxito quedó garantizado, gracias al tema 'Sailing', que se convirtió en un hit internacional. Stewart empezó a frecuentar el ambiente de Hollywood, y mantuvo un intenso (y borrascoso) romance con la actriz Britt Ekland. En 1976 apareció un nuevo álbum de éxito, 'A night on the town', que contiene las bellas canciones 'Tonight's the night' y 'Killing of Georgie' (inspirada en el homicidio de un homosexual a manos de una pandilla de gamberros). En este período acentuó su imagen sofisticada, convirtiéndose en un personaje de la jet-set y exhibiéndose siempre con bellas mujeres, trajes, coches de lujo y villas con piscina (excesos que le valieron virulentas críticas en su patria).

Entre conciertos cada vez más espectaculares, continuó su actividad discográfica grabando 'Foot loose and fancy free' (1977) y 'Blondes have more fun' (1987), con el discotequero tema 'Do you think I'm sexy' (pero los mejores títulos de este álbum son las baladas en las que la ronca voz del cantante se expresa con intensidad y convicción). En 1979 se casó con Alana Hamilton (otra bellísima rubia), con la que ha tenido dos hijos. En 1980 publicó 'Foolish behaviour' y la antología 'Hot rods', que alternan momentos felices con canciones de escasa consistencia. En 1981, el álbum 'Tonight l'm yours' elevó aún más su reconocimiento artístico (el comercial seguía siendo altísimo), con temas como 'Young turks' y 'Just like a woman' (de Bob Dylan). La siguiente gira quedó inmortalizada en el doble álbum 'Absolutely live' (1982). 'Body whishes' (1983), 'Camouflage' (1984), 'Every beat of my heart' (1986) y 'Out of order' (1988) y la recopilación 'Story teller' (1989) cierran la década. Uno de los puntos culminantes se produjo en 1985, cuando su viejo amigo Jeff Beck lo llamó para que cantase en su nuevo álbum 'Flash' la dulcísima y melancólica 'People get ready'. Quizá sea éste el camino que Rod Stewart debería transitar en el futuro: redescubrir el placer de aquel rock-blues pasional en el cual sea posible reconocer todavía la autenticidad de este inglés con sangre escocesa, cabellos rojos y pasión por el fútbol y las mujeres.


DISCOGRAFIA