HISTORIAS DE ROCK


CURE

Cure
Formados en 1976 en Crawley, Inglaterra
ESTILOS: Alternative Pop-Rock, Alternative-Indie Rock, Goth Rock, Post-Punk, Dance-Rock, College Rock, New Wave, Punk-New Wave
MIEMBROS:Andy Anderson, Boris Williams, Jason Cooper, Laurence Tolhurst, Mathieu Hartley, Michael Dempsey, Perry Bamonte, Phil Thornalley, Porl Thompson, Robert Smith, Roger O'Donnell, Simon Gallup

BIOGRAFIA

La historia de The Cure se inició en Crawley, una pequeña villa de Sussex. En el borrascoso 1977, en plena explosión punk, cinco muchachos de edades comprendidas entre los dieciocho y los veinte años pusieron en marcha una banda, Easy Cure, realizando sus primeros pasos en el mundo del rock. La formación, compuesta por Robert Smith (guitarra), Lol Tolhurst (batería), Michael Dempsey (bajo), Porl Thompson (guitarra) y Peter O'Toole (voz), tras algunas actuaciones en pequeños pubs de la zona, atrajo el interés de la compañía discográfica Ariola-Hansa, que les ofreció de inmediato un contrato. La banda aceptó, pero luego, intuyendo las intenciones especulativas de la compañía, decidió seguir otro camino. En la primavera de 1978, Easy Cure, tras haber perdido al cantante Peter O'Toole, y abandonados también por su segundo guitarrista, Porl Thompson, se convirtieron en un trío y abreviaron su nombre en The Cure. Una cinta de prueba con cuatro acerbas composiciones cantadas por Robert Smith, 'Fire in Cairo', 'Boys don't cry', '10.15 Saturday nigth' e 'It's not you', comenzó a circular entre las compañías discográficas hasta llegar a las manos de Chris Parry, el mismo intrépido personaje que había integrado a The Jam y a The Banshees en la escudería Polydor.

The Cure quedaron impresionados por el sincero entusiasmo de Parry y aceptaron su propuesta: grabar en una pequeña compañía discográfica independiente. El single de debut fue publicado por Small Wonder en diciembre de 1978. El tema principal es 'Killing an Arab', una canción que se inspira en el libro de Albert Camus 'El extranjero'. El disco fue un éxito y conquistó el título de single de la semana en las páginas del semanario británico New Musical Express. Las primeras quince mil copias de 'Killing an Arab' se agotaron muy pronto, y, en febrero de 1979, Chris Parry decidió inaugurar el catálogo de la recién creada Fiction Records con una segunda edición. The Cure, entre tanto, grabaron en los Morgan Studios de Londres su fatídico primer álbum. El disco, que apareció en mayo de 1979, al término de una breve gira inglesa durante la cual presentaron todas las composiciones en él incluidas, se titula 'Three imaginary boys'.

En la cubierta campean un frigorífico, una aspiradora y un farol, mientras en la contraportada se descubre que para indicar las canciones del álbum, en lugar de los títulos, han utilizado símbolos gráficos. El álbum salió también en América, con título, cubierta y temas diferentes: con el título de 'Boys don't cry', su cubierta muestra un estilizado paisaje africano con palmeras, desierto y pirámides, mientras que la diferencia sustancial está representada por cuatro temas distintos respecto a la versión inglesa. El disco, hipotético y divertido anhelo de conjunción entre beat y punk, a pesar de ser un tanto limitado, como casi cualquier inmaduro álbum de debut, logra concentrar la creatividad, la imaginación y la frescura de Robert Smith y compañía, que concluyeron el año publicando dos espléndidos singles, 'Boys don't cry' (junio 1979) y 'Jumping someone else's train' (noviembre 1979). Este último estuvo precedido por una gira escocesa durante la cual The Cure actuaron como teloneros de Siouxsie and The Banshees.
Tras la aparición de 'Jumping someone else's train', la banda se vio sacudida por fricciones internas. El bajista Michael Dempsey se unió a Billy McKenzie en Associates. Lo sustituyó Simon Gallup y, en diciembre de 1979, The Cure acogieron en su seno al teclista Mathieu Hartley, convirtiéndose en un cuarteto. Inauguraron 1980 con su tercera gira inglesa y su primera gira europea, y en abril del mismo año grabaron su segundo álbum, el melancólico y ensoñador 'Seventeen seconds', considerado uno de los discos cumbre de la new wave inglesa. El álbum, bastante más homogéneo que el precedente, está dominado por una atmósfera plomiza, con un tratamiento inquietante y una energía subterránea capaz de suscitar fuertes sensaciones. Canciones como 'Play for today' o 'A forest', de tenue melodía pero eficazmente hipnóticas, son joyas de rara belleza. Tras la publicación de 'Seventeen seconds', The Cure realizaron una gira mundial, recorriendo Estados Unidos, Europa y Australia.

El teclista Mathieu Hartley, agotado por la agitada vida en la carretera, decidió dejar la banda. The Cure, nuevamente como trío, continuaron sus actuaciones durante todo el otoño y con la llegada de 1981, entre febrero y marzo, iniciaron la grabación de su tercer álbum. El disco, precedido por el afortunado single 'Primary', salió en abril, con el título de 'Faith', y contiene ocho temas animados por una atmósfera suave pero angustiante, como la de 'Closer', álbum cumbre de Joy Division publicado en el mismo año. Cinco meses después, tras otra fatigosa gira mundial, The Cure lanzaron 'Charlotte sometimes', seguramente una de las baladas más bellas y más intensas jamás compuestas por Robert Smith. El single incrementó la fama del grupo, que, entre tanto, llevó a cabo una gira a lo largo y ancho de Europa. En 1982 la banda regresó a los estudios para realizar un nuevo trabajo discográfico: 'Pornography'. El álbum salió en mayo, suscitando reacciones contradictorias a causa de sus contenidos angustiantes y destructivos. Seguramente es el álbum más lóbrego, dramático y violento de The Cure, y Robert Smith lo considera su preferido.

Con este disco concluyó el capítulo más oscuro de su historia, inaugurado dos años antes con 'Seventeen seconds'. La tensión y la energía destructiva de 'Pornography' era tan potente y real que comprometió la estabilidad de la banda: Simon Gallup abandonó el grupo, mientras que Robert Smith aceptó el puesto de John McGeoch en The Banshees. Así pues, The Cure dejaron de existir como grupo propiamente dicho. Pero la banda todavía no estaba disuelta, y tras el controvertido paréntesis de música dance de 'Let's go to bed' (noviembre 1982), single que fue publicado sin su autorización, además del improvisado proyecto llamado Glove, conducido por Robert Smith y el bajista de The Banshees, Steve Severin (con la publicación del single 'Like an animal' y del álbum 'Blue sunshine'), comenzaron a estudiar nuevas soluciones estilísticas. El resultado fue el mini-álbum 'The walk' (1983), cuyo tema homónimo, agradable composición pop con sencillos arreglos de teclados, logró colocarse en el Top Ten británico.
El single siguiente, 'The lovecats' (octubre 1983), reforzó el éxito obtenido con 'The walk' y oficializó el alejamiento casi definitivo del sonido oscuro y obsesivo de 'Pornography'. El año 1983 concluyó con la salida de la recopilación 'Japanese whispers'. Robert Smith inauguró 1984 con una gira europea en calidad de guitarrista de The Banshees, antes de presentarse acompañado de sus The Cure con 'The top', sugerente obra de transición, un álbum en el que conviven episodios de delicada atmósfera oriental y temas más rudos y nerviosos. En este punto la formación estaba compuesta por Robert Smith, Lol Tolhurst, el batería Andy Anderson y el guitarrista Porl Thompson. La armonía era casi perfecta, corno demuestra el álbum en directo 'Concert', publicado por Polydor en otoño de 1984. La formación, sin embargo, sufrió nuevos cambios antes del fin de año: Andy Anderson fue sustituido en un principio por el ex Psychedelic Furs, Vince Fly, y luego por el ex Thompson Twins, Boris William.

En los primeros meses de 1985 se produjeron más cambios: la deserción de Phil Tornally y el tantas veces auspiciado retorno de Simon Gallup. Recreada la armonía y el entendimiento de antes, la banda dedicó la primavera de 1985 a la grabación de su sexto álbum de estudio, el heterogéneo y brillante 'The head of the Door', soberbia prueba del gran eclecticismo de los "tres muchachos imaginarios". Los singles 'In between days' y 'Close to me' escalaron las listas de toda Europa, mientras que el álbum obtuvo también un amplio reconocimiento en América. Aprovechando este enorme éxito, The Cure dedicaron buena parte de 1986 a una enésima gira mundial que concluyó en Francia, en el anfiteatro Orange de Provenza, con un concierto filmado por el notorio director de videoclips Tim Pope. También en 1986 Polydor publicó una nueva versión del single 'Boys don't cry', número 1 en Francia y en Brasil, y la antología 'Standing on the beach'. En 1987 apareció el tantas veces anunciado 'Kiss me kiss me kiss me'.
El álbum, el séptimo de estudio, es doble. Grabado en Francia, contiene dieciocho canciones que son la síntesis de todas sus tendencias y experimentos, una selección de lo que ha movido la larga e intensa carrera del grupo. Muchos lo definen como un punto de llegada, otros como el inicio de un nuevo capítulo. Sin embargo, todos, público y crítica, lo consideraron uno de sus trabajos más logrados y uno de los mejores discos de 1987. Lejanos los tiempos en que eran considerados un minoritario grupo de culto, The Cure, galvanizados por la enorme popularidad conquistada, afrontaron recitales cada vez más multitudinarios llevando en gira mundial el mastodóntico Kissing Tour. La gira fue extenuante, y The Cure decidieron reponerse con una pausa que duró cerca de un año (1988) y que Robert Smith aprovechó para casarse. En 1989, The Cure, a pesar del abandono de Lol Tolhurst, festejaron los diez años de carrera discográfica publicando otro disco de óptima factura: 'Disintegration'.

Era su tarjeta de presentación para los años noventa, así como la coronación de una hazaña lograda por poquísimas bandas: haberse iniciado y mantenido hasta el fin de un decenio difícil, caótico y controvertido como el de los años ochenta, sobreviviendo a todas las modas, cambios y oscilaciones.