Historias De Rock


Bruce Springsteen



BRUCE SPRINGSTEEN

  (The Boss)
Nacido el 23 Septiembre 1949, Freehold, New Jersey, USA
ESTILOS:Album Rock, Contemporary Pop-Rock, Heartland Rock, Rock & Roll, Alternative Folk.
MIEMBRO DE: Steel Mill
'De día nos agotábamos en las calles de un fugitivo sueño americano. Por la noche cabalgábamos en coches suicidas, que emergen de las jaulas de la autopista número 9 con ruedas cromadas, combustible inyectado, y pasando más allá de la raya. Chica, esta ciudad arranca los huesos de tu espalda, es una trampa mortal, es un himno suicida. Tenemos que salir de aquí, mientras seamos jóvenes, porque los vagabundos como nosotros, chica, nacimos para correr'. La letra de 'Born to run', declamada sobre un ritmo tumultuoso, refleja toda la energía y la salvaje inocencia que anima la música de Bruce Springsteen. La despreocupada alegría de vivir exaltada por el rock de Chuck Berry en los años cincuenta se ha transformado en una desesperada búsqueda de libertad, amor y realización. Los muchachos de Springsteen no se preocupan por las quejas de sus preocupados padres; ahora luchan por defender su existencia frente a una sociedad aparentemente dispuesta a devorar sus sueños y tirarlos por la alcantarilla. El mayor mérito de Springsteen ha sido haber logrado transformar los caprichos de los adolescentes en una forma concreta de protesta social. Springsteen tambien había empezado a comprender las limitaciones de esta simplista visión del mundo y a valorar seriamente las esperanzas y los miedos de sus compatriotas.

Antes de esta toma de conciencia la exaltación de sus himnos lo convirtieron en la más grande estrella del rock americana de los últimos años setenta, recibido como un líder por sus apasionados adoradores y como un ridículo fraude por sus detractores. Bruce Frederick Springsteen nació en Freehold, Nueva Jersey, el 23 de septiembre de 1949; era el primer hijo de Douglas y Adele Springsteen. Más tarde nacieron sus hermanas Virginia y Pamela. Bruce tuvo un acceso limitado a lecturas comprometidas, y pasaba gran parte de su tiempo libre escuchando la radio o mirando la televisión. Gracias a la televisión el joven Springsteen entró en contacto con el rock, en 1958, al presenciar un show de Elvis Presley. Su afición a escuchar la radio y varias experiencias en bandas locales le proporcionaron un rico y variado bagaje musical que partía del rock'n'roll y el rhythm and blues y llegaba hasta el Dylan eléctrico, incluyendo el beat inglés y la música soul. Estas influencias se perciben en sus trabajos más importantes. En 1965 el futuro Boss formó su primer grupo, The Castiles, que, hasta el verano de 1967, actuó en los clubes de Nueva Jersey con un repertorio al estilo de The Beatles. Inmediatamente después Bruce se diplomó en la Freehold Regional High School y formó un nuevo grupo, Still Mili, con Steve van Zandt al bajo y Danny Federici al órgano.

El grupo actuaba frecuentemente en los pequeños locales de California y Bruce decidió abandonar definitivamente los estudios para dedicarse en cuerpo y alma a la música. Aunque la música no le daba, en aquella época, para vivir. A finales de 1971, el promotor musical Mike Appel (durante mucho tiempo su manager) le ofreció la oportunidad de salir de los estrechos límites del circuito de los clubes de Asbury Park. Appel concertó una audición con John Hammond, caza-talentos de la CBS, conocido como las orejas más finas de Estados Unidos. Hammond había llevado a CBS artistas del calibre de Benny Goodman, Bessie Smith, Robert Johnson y Bob Dylan; Bruce Springsteen se añadió a este elenco. Hammond, a pesar de profesar una cierta antipatía hacia Appel, acogió a Springsteen en la familia CBS, reservándole un papel de poeta acústico: un nuevo Dylan, para entendernos. Pero el debut en vinilo de Springsteen, titulado 'Greetíngs from Asbury Park NJ' (1973), era un acto de rebeldía hacia esta clasificación. A pesar de la originalidad de los contenidos y la intensa descripción de una América contemporánea, el álbum se perdió en las estanterías de las tiendas. En un momento de gran creatividad de los cantautores estadounidenses, Bruce Springsteen se vio incluido entre una masa de prometedores trovadores con los que el futuro Boss debía compartir el honor y el peso de ser invocado como un nuevo Dylan.

A pesar de sus defectos, 'Greetings from Asbury Park NJ' sigue siendo uno de los álbumes más ambiciosos de los años setenta. Las letras son demasiado prolijas y confusas, pero llenas de imágenes reales. 'Expresé un número increíble de cosas a la vez', dijo Springsteen de aquel grupo de canciones. 'En algunas trabajé más o menos una semana, pero la mayoría eran relámpagos, una situación de auténtica energía'. Y esta energía derivaba de un increible deseo de conquistar el éxito, expresada durante la juventud ante un espejo, y más tarde liberada a través de la música. En este punto a Springsteen solo le interesaba un pequeño trozo de aquel cielo de gloria. De niño soñaba con poder grabar un disco. Ahora que el sueño se había realizado, había emprendido un viaje sin retorno. Bruce lo quería todo. A pesar de sus sueños de grandeza, las ventas iniciales de 'Greetings from Asbury Park NJ' no superaron en mucho las veinticinco mil copias, síntomas de fracaso comercial. Pero la compañía creía en Springsteen. Lo importante, desde su punto de vista, era darlo a conocer. El anonimato de Springsteen no duró mucho. A finales de 1973 se publicó su segundo trabajo, 'The wild, the innocent and the E street shuffle'. Su estilo era personal y refinado, con una particular atención por los más pequeños detalles. Son ejemplares, en este sentido, los temas 'Sandy' e 'Incident on 57th Street'. La ingenuidad de su primer disco estaba superada por una escritura más adulta y la producción sonora resultaba particularmente cuidada.
Por vez primera Springsteen fue comparado con las grandes figuras de la época, y no como imitador o seguidor, sino como artista completo en camino hacia el gran éxito. Dave Marsh, el biógrafo oficial de Springsteen, recuerda así la rápida sucesión de acontecimientos: 'Los resultados de los primeros conciertos y la escucha atenta de 'The wíld, the innocent and the E street shuffle' atrajeron la atención de Jon Landau. Landau, a los veintiséis años, era quizás el crítico de rock más influyente en el país. Desde su casa, en Concord, dirigía la sección de reseñas de Rolling Stone, la más prestigiosa revista de rock. Alto, miope y guitarrista, Landau era uno de los pocos críticos que se había esforzado por intentar comprender el aspecto comercial del rock. Landau también había producido discos ('Back in the U.S.A.', de MC5, entre otros) antes de verse obligado a regresar al periodismo a causa de una infección intestinal crónica. En la zona Boston-Cambridge (corazón de la vida estudiantil americana) la influencia de Landau aún era mayor, gracias a su sección en Real Paper, uno de los semanarios locales. Landau había reseñado con entusiasmo el disco de Bruce, definiéndolo como el álbum más infravalorado del año, una fantástica historia callejera, apasionada e inspirada, tan divertida como profunda. Rolling Stone incluyó el álbum entre los mejores de 1973. El cambio tuvo lugar el 9 de mayo de 1974'.

Springsteen tocó en el Charley's de Harvard Square, en Cambridge. Sólo era el telonero; la atracción principal, Bonnie Raitt, había aceptado que tocara durante dos horas. Se arrepentiría: Springsteen concluyó su actuación entre clamorosos aplausos y buena parte del público se marchó después de su actuación. Era la noche del 27º cumpleaños de Landau, quien regresó a casa excitadísimo. Esa madrugada estaba tan entusiasmado que se sentó en el coche y escribió un artículo para Real Paper. 'Son las cuatro de la mañana y llueve. Hoy he cumplido veintisiete años y me siento viejo escuchando mis discos y recordando que las cosas eran distintas diez años atrás, pero esta noche hay alguien sobre el que puedo escribir de la manera en la que escribía hace diez años, sin reservas de ningún tipo. El jueves, en Harvard Square, he visto mi pasado del rock'n'roll relampaguear frente a mis ojos, y vi también algo más: HE VISTO EL FUTURO DEL ROCK'N'ROLL Y SU NOMBRE ES BRUCE SPRINGSTEEN.Esa frase, escrita en letras mayúsculas, marcó el futuro de Landau y al mismo tiempo el de Bruce Springsteen. El camino estaba abierto. En pocas semanas la etiqueta el futuro del rock'n'roll daría la vuelta al mundo. En este punto aumentaron las presiones para que Springsteen grabara un disco que estuviera al mismo nivel que su espectáculo en directo. En la velada de Harvard Square había tocado la canción 'Born to run' por primera vez en directo.

Poco tiempo después, grabó una versión de cuatro minutos; era claramente un tema de lista de éxitos pero fue rechazado por la radio por ser demasiado largo. Editarlo fue casi imposible. Springsteen tenía las manos atadas. Pasaron varios meses sin novedad. CBS se irritó notablemente por este retraso: para ellos había llegado el momento de lanzar definitivamente a Springsteen, pero él no quería saber nada. Su perfeccionismo en la sala de grabación hizo que pasaran otros doce meses. Mientras tanto se habían marchado el teclista David Sancious y el batería Boon Cárter, sustituidos por Roy Bittan y Max Weinberg, respectivamente. A mitad de la grabación del álbum se sumó también un joven guitarrista de aire amenazador y seguro: Steve van Zandt, llamado Miami Steve. Tras interminables disputas con Mike Appel y el productor Jimmy lovine, 'Born to run' vio finalmente la luz, y su histórica elegancia hizo inclinarse definitivamente la balanza a favor de Bruce Springsteen. El disco apareció en un momento muy particular para la industria discográfica, que vivía con dificultad la irrupción de la música disco, que estaba desplazando al tradicional mercado del rock. 'Born to run' recuperaba vigorosamente el ímpetu del rock más tradicional, con la mirada en el pasado y tendiendo un puente también hacia las esperanzas del futuro. La profecía de Landau se había cumplido. 'Born to run' se convirtió inmediatamente en un clásico.
Un importante crítico americano, Greil Marcus, describió así este disco: 'Cualquiera que ame el rock'n'roll debe enfrentarse con su catálogo de estilos, con su música ruda y fuerte, con las letras que funden las esperanzas más luminosas y los aspectos más oscuros del sueño del R&R'. 'Born to run' no ha determinado revoluciones estilísticas, como hicieron las grabaciones fundamentales de Elvis Presley y de The Beatles. Pero en realidad representa la culminación de veinte años de rock'n'roll, y cuando fue publicado, en octubre de 1975, se transformó en el mayor testimonio de la continua vitalidad de esa tradición. Bruce Springsteen había sintetizado su música bebiendo de muchas fuentes. 'Mis primeros álbumes hablaban de cómo se estaba en un sitio', declaró Bruce, 'Born to run' habla de cómo se está en ninguna parte'. Marsh, por el contrario, clasificó la obra maestra de Springsteen como el disco para todos aquellos que han crecido durante los buenos tiempos de Woodstock y que no pueden aceptar los oropeles de hoy. Todos aquellos que en América tienen problemas con su vida se reconocen en la historia de Bruce. En efecto, las pequeñas historias que animan las canciones forman parte de una gran historia que narra la trágica jornada de un chico y una chica. Una especie de American Graffiti sin azúcar. La voz de Springsteen, en este álbum, se impone a las guitarras y al saxo. Los que habían sostenido la presunta debilidad vocal de Bruce quedaron pasmados frente a esta exhibición de rabia, frustración, dolor y alegría de tocar R&R.

Inevitablemente, un fenómeno de tal magnitud se convirtió en una especie de monumento nacional. El disco entró en el Top Ten en su primera semana de comercialización (cosa que sólo habían alcanzado antes Led Zeppelin y Elton John). 'Born to run' había recibido también una gran atención por parte de la prensa. RollingStone publicó un largo perfil del personaje, una detallada reseña del disco y una narración del espectáculo en directo. Casi todos los diarios dedicaron gran espacio al fenómeno Springsteen, incluso el mítico New York Times. Irónicamente, esta abrumadora atención de los medios se convirtió en una preocupación para Springsteen. Su rostro sonreía en las portadas de Time y Newsweek (fue el primer personaje no político que tuvo dos prestigiosas portadas en una sola semana) y CBS lo promocionaba invirtiendo medios y cifras verdaderamente desorbitantes para la época: doscientos cincuenta mil dólares, por ejemplo, invertidos sólo en una campaña de vallas publicitarias. Pero al mismo tiempo, las peleas con Mike Appel se intensificaron hasta llegar a la ruptura. Un largo pleito mantuvo apartado a Bruce de las salas de grabación durante tres años. Demasiado dinero e intereses estaban recayendo sobre las espaldas de un hombre solo y perplejo. Springsteen se convirtió en un fácil blanco para un sector de la crítica predispuesta a demoler a los personajes de éxito.

Entre ellos se encontraba Henry Gruenwald, redactor jefe de Time, que en una recepción oficial dejó escapar que la portada de Springsteen es la cosa más comprometedora de mi carrera. Newsweek también se puso en contra de Springsteen, definiéndolo el montaje del siglo. Pasó a segundo plano el hecho de que 'Born to run' fuera uno de los mejores y más sorprendentes trabajos de los últimos años. Sólo importaba el dinero gastado para promodonar al artista. Estas polémicas hicieron sentir su peso sobre Springsteen. Tres años después, durante la gira veraniega de 1978, recordaba el hecho con bastante humor: Escribieron que había sido un montaje, y esto es estúpido. No era verdad. El mejor comentario fue el de mi padre que dijo: Mejor que estés tú en la portada de Time que otra fotografía del presidente. La renuncia a las salas de grabación sirvió para consolidar la fama de Springsteen como el mejor espectáculo de rock en directo. Durante los conciertos tocaba todos los temas de sus tres albumes y deleitaba a sus fans con amplias muestras de la historia del rock'ríroll. Regularmente versioneaba temas de Little Richard, Mitch Ryder, Creedence, Buddy Holly, The Crystals y Bob Dylan. Al mismo tiempo, Patti Smith, Southside Johnny y The Pointer Sisters usaron canciones inéditas de Springsteen para llegar a las cimas de las listas de éxitos. El acuerdo de transacción entre Springsteen, Appel y CBS se firmó el 28 de mayo de 1977.
Los detalles del acuerdo no se dieron a conocer oficialmente. Cada uno, naturalmente, cantó victoria. Se dice que Appel recibió un millón de dólares de indemnización, perdiendo cualquier otro derecho sobre el pasado y el futuro de Springsteen. El artista, por otra parte, sentía haber ganado porque había recuperado su libertad. De nuevo controlaba su música, tanto en términos de producción como de publicación, y estaba libre para trabajar con el fiel Jon Landau. En efecto, la pareja entró en los Atlantic Studios de Nueva York con The E Street Band sólo después del acuerdo. El contrato con CBS fue renegociado con un incremento de los porcentajes, si no en términos de superestrella, al menos en los razonables para un músico de éxito. Esperando que Landau y Springsteen pudieran grabar juntos con rapidez, CBS preveía la publicación del cuarto álbum de Springsteen para las siguientes Navidades. Se equivocaron en cinco meses. Cuando se publicó 'Darkness on the edge of town' (1978) el gran ímpetu de la música de Springsteen parecía anulado por el ardor juvenil del punk. Sin embargo, Springsteen reencontró, casi mágicamente, su público devoto y una popularidad inmaculada. 'Darkness on the edge of town' es un álbum sombrío, desolado y adulto. Aún están presentes el romanticismo y la épica de 'Born to run', pero templados por un realismo y una integridad que proclamaban la existencia de una tierra prometida (Promissed land) accesible a través de un largo sufrimiento y con la experiencia necesaria.

Springsteen declara orgullosamente en esta canción: Míster, no soy un niño. No, soy un hombre. La elección de las canciones fue laboriosa. Quedaron excluidos temas como 'Independence day' (que después será recuperada) y 'The promise'. Las trece canciones del álbum son el retrato de un gran sufrimiento. Dave Marsh las definió como música de la supervivencia, mientras que el mítico líder de The Who, PeteTownshend, escribió una carta a Melody Maker (el semanario musical más vendido en Inglaterra) diciendo que cuando Springsteen canta en su nuevo álbum no habla de diversión. Es solamente un jodido triunfo, gente'. Y era el triunfo de la gente común, no de un superheroe. En la canción que da título al álbum, Springsteen presenta la imagen de un hombre solo al pie de una colina. Nunca ha tenido mucho en la vida, pero ahora ha sido despojado también de lo poco que poseía. Lo que hay a su alrededor es un desastre, y aparece la tentación de abandonarse y naufragar. Pero, a pesar de todo, el hombre canta. 'Estaré sobre esa colina porque no puedo parar. Estaré en esa colina con lo que tengo. Estaré allí a tiempo y pagaré el precio por esperar cosas que sólo pueden ser encontradas en la oscuridad de los extremos de la ciudad'. Esta es una violencia diferente. Ya no es la violencia romántica y caballeresca que Springsteen idealizaba cuando andaba por las calles de la ciudad.

'Vi a muchos de estos tipos que van por ahí en busca de problemas', dirá Springsteen, 'pero no quieren liarse a puñetazos. Quieren ser molidos a palos. A estos eternos derrotados sólo les queda la esperanza de un largo viaje, por una autopista infinita, hacia la tierra prometida. Para todos los forasteros derrotados y para los ángeles del hot-rod que ruedan a través de esta tierra prometida Esta noche mi chica y yo iremos hasta el mar Y lavaremos estos pecados de nuestras manos.('Racing in the streets') Durante una entrevista con el periodista inglés Tony Parsons, que lo acusaba de ser un bobalicón, Springsteen respondió diciendo: 'Te tiran tierra a la cara, y cierta gente es sepultada tan profundamente que nunca saldrá afuera. El álbum habla de estas personas que nunca admitirán haber estado sepultadas tan profundamente'. Y el mensaje en 'Badlands' es: 'Para los que no esten seguros por dentro, de que no hay pecado en sentir la alegría de vivir'. El abanico de emociones de 'Darkness on the edge of town' se amplió con 'The river' (1980), uno de los pocos álbumes dobles de la historia del rock merecedor de una excursión por sus cuatro caras. Existe un grandioso equilibrio entre las canciones más amargas y tristes, como 'The ríver', 'Independence day' y 'Wreck on the highway', y los exuberantes temas rock como 'Cadillac ranch', 'Hungry heart' y 'Ramrod'. 'The river es un disco que habla de realidades inevitables', dirá Dave Marsh, 'incluida la de querer huir y verse obligado a regresar'.
Por eso Bruce Springsteen puede describir 'Ramrod', que en muchos de sus versos es un duplicado más alegre de 'Bon to run', como una de las canciones más tristes que jamás haya escrito. Para algunas personas se está agotando el tiempo. En 'The river' no se ocupa de temas sociológicos o problemas importantes. Los personajes están ocupados en sacar adelante sus vidas. Son viejos, esclavos de su trabajo o en busca de trabajo, y ésta es la precupación principal. 'Encontré un empleo de peón en la Compañía de Johnstown pero últimamente no hay mucho trabajo debido a la economía Ahora todas las cosas que parecían tan importantes, bueno, señor, se han desvanecido en el aire. Ahora hago como si no recordara, Mary hace como si no le importara, pero recuerdo cómo conducíamos en el coche de mi hermano, su cuerpo bronceado y mojado en el estanque. Por la noche en sus orillas me tendía y la abrazaba para sentir cada latido de su respiración. Ahora los recuerdos regresan para obsesionarme, me persiguen como una maldición ¿Es una mentira un sueño cuando se hace realidad? ¿O es algo peor? Esto me lanza hacía el río, aunque sé que el río está seco'. El álbum 'The river' es un ejercicio de autoconocimiento. 'Sólo soy un tonto que piensa', dijo Springsteen inmediatamente después de la publicación del disco, "no puedo hacer nada". La originalidad y la variedad de este material se impuso durante sus espectáculos en directo. Desde entonces se alzó la voz de sus fans en demanda de un álbum en directo, pero Springsteen se negó, prefiriendo la tranquilidad del estudio de grabación al ajetreo de los escenarios. Cuando se trataba de discos, el Boss concedía una escrupulosa atención a los detalles. En consecuencia Springsteen, con sólo cinco álbumes oficiales en activo, se convirtió en el artista con más bootleg en circulación.

A principios de los años ochenta, Springsteen, pues, había puesto la quinta marcha. Se sumó a su amigo Jackson Browne durante los conciertos antinucleares de MUSE (Musician United for Solar Energy) en Nueva York, convirtiéndose en la verdadera estrella de las veladas y de los consiguientes álbum triple y película. Y, por fin, en la primavera de 1981, como coronación de este arrollador éxito, Bruce partió hacia su primera gira europea, durante la cual actuó en Barcelona. Finalmente el público del viejo continente podría disfrutar el sonido de 'Born to run' y escuchar por vez primera sus versiones de 'Fire' y 'Because the night', canción escrita en colaboración con Patti Smith. Por todo Londres se pusieron enormes carteles con la inscripción 'Estamos preparados para Bruce Springsteen'. Y todo ello mientras Duran Duran y Spandau Ballet empezaban a dar sus primeros pasos. En un momento en que la música rock se había convertido en sinónimo de disfraces, carreras creadas en laboratorio e imágenes excéntricas, Bruce Springsteen y su E Street Band habían permanecido fieles a su apasionante energía primordial. Su talento era reconocido umversalmente, y sus discos esperados como la llegada del Mesías. Y fue por este motivo que su siguiente lance desató tanto ruido y polémica. Bruce Springsteen escogió el camino de la audacia. Lanzó un reto.

'Nebraska' se publicó en otoño de 1982, tomando por sorpresa al público y a la misma compañía discográfica. En lugar de las tradicionales y vigorosas entradas del saxo de Clarence Clemons y de la potente sección rítmica de la E Street Band, 'Nebraska' mostraba a Bruce en solitario, acompañado sólo por una guitarra y una armónica. Las melancólicas canciones de 'Nebraska' siguen las huellas de la música country y folk de Woody Guthrie y Hank Williams. La rígida simplicidad de la nueva propuesta musical de Springsteen le costó sin duda un gran número de fans, permitiéndole por otro lado explorar sus temas preferidos: relaciones familiares, sentido de culpabilidad, redención y honor. Gracias al formato casero, estos temas se desarrollaban con mayor seriedad y profundidad. Hasta hoy 'Nebraska' sigue siendo uno de los álbumes de mayor ruptura jamás publicados por una gran estrella del rock, junto a 'John Wesley Harding' de Bob Dylan (1968) y 'Plástic Ono Band' de John Lennon (1970). Grabado con una simple rnesa de cuatro pistas colocada en el salón de su casa, 'Nebraska' dio a Springsteen la oportunidad de reexaminar con gran madurez sus raíces y creencias artísticas. Este álbum cerró una época para Springsteen. Sus personajes rebasaban el límite de la exasperación, llegando hasta el punto de matar por puro placer.
Pero Springsteen no quería ser el abanderado de estos desesperados. Los comprendía, pero no quería justificarlos. A continuación abrió un largo período de reflexión, dedicado sobre todo a cuidar su forma física. Springsteen se zambulló en la práctica del body-building, y en el transcurso de tres años el barbudo guitarrista de 'Born to run' se convirtió en pálido recuerdo. Donde sólo había un cerebro, ahora también había músculos. Ofrecer espectáculos de más de tres horas ya no representaba una pesadilla. Entre 'Nebraska' y 'Born in the USA' transcurrieron dos años, pero parecieron una eternidad. El tema que da título al disco aborda con pasión los sentimientos de los veteranos del Vietnam, el drama de los inadaptados; Rambo sale de las pantallas para tomar perfiles y contornos más urbanos. La voz de Springsteen se ha vuelto más ronca y dura. Tras años de predicaciones, hemos llegado al himno. 'Me enviaron a una tierra extranjera para ir a masacrar al hombre amarillo. He vuelto a casa pero el director de personal me ha dicho que 'Hijo, si dependiera de mí' Fui a buscar a mi asistente social y me dijo, 'Muchacho, ya no comprendes nada'. El álbum 'Born in the USA' es una verdadera declaración de guerra, y comercialmente portentosa. También en una época de reflujo los personajes de Springsteen pueden vivir con fuerza dramática, y no por casualidad éste es el disco de su éxito definitivo. El veterano del Vietnam ya no es un héroe, sino un marginado.

Vagabundea a través de Estados Unidos evitando cuidadosamente una policía cada vez más agresiva, para después esperar en la noche de fuego. 'Luego dirán que estás aún hambrienta. Pero, chica, estoy hambriento esta noche. Me muero por algo de acción Estoy enfermo de estar aquí sentado tratando de escribir este libro. Necesito una inyección de amor Ven, nena, dame sólo una mirada'. Estamos ante el resumen de doce años de trabajo, cumplidos con la amargura de tener todavía que pedir esperanzas a una noche que sólo regala diversiones efímeras. El éxito había aburguesado la imagen del Boss, que a sus treinta y cinco años se casó con la bellísima modelo Julianne Phillips. Springsteen se prestó, por vez primera, a grabar un videoclip, dirigido por Brian De Palma: 'Dancing in the dark'. El resultado no fue convincente, pero el rostro de Springsteen se hizo familiar también para los adolescentes devotos de la videomúsica. Donde Springsteen no defrauda nunca es en los conciertos en directo. Ahora ya sólo toca en grandes estadios, y su gira posterior a 'Born in the U.S.A.' se convirtió, en el espectáculo más grande de la escena rock. Centenares de miles de personas en cada concierto, vertiginosos presupuestos, portadas en las revistas más famosas y cuatro horas de música. Springsteen es más que nunca el Boss.

A finales de enero de 1985 terminó la primera fase de la gira de promoción de 'Born in the U.S.A.' y Bruce participó en la grabación del single 'We are the world' junto a otros 45 artistas de rock para recaudar fondos en favor de Etiopía. En julio del mismo año reemprendió la gira, concentrada esta vez en Europa. Tras muchos años de dudas los seguidores de Springsteen se vieron sorprendidos, en la Navidad de 1986, con la noticia de la publicación del primer disco en directo oficial de su ídolo: 'Live 1975-85' una obra monumental. Cinco discos, 200 minutos que parten desde los primeros acordes de 'Thunder road' (grabado en 1975), hasta la grandiosidad de sus últimas canciones. El disco subió como la espuma en todo el mundo, llevando por vez primera un trabajo múltiple hasta la cima de las listas de éxitos. Era un nuevo punto de referencia para la historia del rock. Springsteen se apartó de los escenarios: no concedía entrevistas ni se dejaba fotografiar. Había decidido vivir fuera del starsystem que en el pasado estuvo a punto de bloquear antes de tiempo su carrera. Se dejaba ver con frecuencia en pequeños clubes de Nueva Jersey, de forma anónima, frente a un público incrédulo. Nada más. Después, casi de improviso, en septiembre de 1987 apareció 'Tunnel of love', octavo álbum (sin contar la caja de 5 discos en directo) del Boss.
Producido por Bruce junto al fiel Jon Landau y Chuck Plotkin. 'Tunnel of love' fue acogido por la crítica como una obra maestra. Como sucedió con 'Nebraska', el álbum acredita sólo a Bruce Springsteen; la E Street Band aparece, junto a otros músicos de estudio, en calidad de grupo invitado: no contiene solos de Clarence Clemons en todo el disco, aunque esos sonidos caracterizaron durante años la música del Boss. Es un disco que, en apariencia, hace poco por agradar a los compradores de 'Born in the USA': no hay temas históricos ni ritmos bailables como en 'Dancing in the dark', canciones como 'Ain't got you', 'Tougher than the rest' y 'Spare parís' oscilan entre el gospel, el country y el Dylan psicodélico. En 'Cautious man', por ejemplo, Bruce regresa a sus temas preferidos, como el viaje por la autopista en medio de la noche; pero esta vez el protagonista de la canción encuentra en el camino, sólo el camino. Springsteen piensa en sí mismo y analiza con tranquilidad su pasado. 'Tunnel of love' es el disco de su crisis matrimonial: en el transcurso de pocos meses Bruce se había divorciado de Julianne Phillips y se había unido a la cantante italoamericana Patti Scialfa, presente como corista en el álbum. El mito del Boss esta consolidado. Su atractivo nace del amor por las raices y su genio para mezclarla con los valores más contemporaneos.

Como escritor puede ser acusado de exceso de sentimentalismo, pero Springsteen ha sabido cantar algunos de los sentimientos mas conmovedores jamás expresados por el rock. Cuando este tipo de música reviste la arrogancia y el coraje de Springsteen se vuelve imbatible, y las comparaciones con el pasado son inutiles. Ya no importa que Springsteen sea el nuevo Dylan o el Elvis del futuro, sigue siendo simplemente Bruce Springsteen. Quizá no sea el futuro del rock'n'roll, pero hoy más que nunca es el presente. En 1991, Springsteen contrajo matrimonio con Scialfa, con quien tuvo tres hijos: Evan James (nacido en 1990), Jessica Rae (en 1991) y Sam Ryan (en 1994). En un intento por reflejar la estabilidad y la felicidad alcanzada con su nuevo matrimonio y su reciente paternidad, y acompañado por músicos de sesión, Springsteen publicó dos álbumes conjuntos: 'Human Touch' y 'Lucky Town'. Ambos fueron criticados por los seguidores del estilo de la E Street Band, confabulándose para ignorar la gira de promoción llevada a cabo a continuación por Springsteen bautizada como The Other Band. Por otra parte, para otros seguidores que habían conocido a Springsteen tras la consolidación en 1975 de la E Street Band, la nueva gira suponía una oportunidad para ver el desarrollo de Springsteen con una nueva formación.

Una aparición en el programa de televisión MTV Unplugged en formato eléctrico, publicado bajo el nombre de 'In Concert-MTV Plugged', obtuvo reseñas desfavorables en relación a previos trabajos. Un año después, Springsteen obtuvo un Premio de la Academia por la canción 'Streets of Philadelphia', incluida en la banda sonora de la película de Jonathan Demme 'Philadelphia', recuperando con ello el prestigio puesto en duda en su última etapa musical. En 1995, después de reorganizar temporalmente la E Street Band para grabar varias canciones incluidas en 'Greatest Hits' (sesiones posteriormente recuperadas para el documental 'Blood Brothers'), Bruce publicó su segundo trabajo en formato acústico, 'The Ghost of Tom Joad', inspirado en la novela de John Steinbeck 'Las uvas de la ira' y premiado con un Grammy al mejor álbum de folk contemporáneo. El álbum fue en general peor recibido en comparación con 'Nebraska', debido en gran medida a su mínima melodía y a la naturaleza política de las canciones, si bien también fue elogiado por dar voz a los inmigrantes y a otros sectores abandonados en la cultura americana. La posterior gira de promoción, desarrollada en teatros a nivel global, incluyó buena parte de su viejo repertorio modificado y adaptado al formato acústico. Tras la gira, Springsteen volvió a Nueva Jersey con su familia. En 1998, publicó 'Tracks', una caja con cuatro discos de canciones descartadas a lo largo de los años anteriores. En 1999, se hizo oficial la vuelta de Springsteen y la E Street Band a los escenarios, llevando a cabo una nueva gira que, bajo el título de 'Reunion Tour', recorrió durante un año buena parte de la geografía mundial.
La gira de reunión de Bruce Springsteen con la E Street Band finalizó con diez conciertos en el Madison Square Garden de Nueva York con las entradas agotadas y con la controversia en torno a la canción 'American Skin (41 Shots)', compuesta tras la muerte de Amadou Diallo a manos de la policía neoyorkina en un caso de brutalidad policial y racismo a ojos de la opinión pública. Los últimos conciertos en el Madison Square Garden fueron grabados y publicados en CD y DVD bajo el título de 'Bruce Springsteen & the E Street Band: Live In New York City' y emitidos como documental de televisión por la cadena HBO. En 2002, Springsteen publicó 'The Rising', su primer álbum con la E Street Band en 18 años. El álbum, en gran medida un reflejo de los atentados del 11 S, obtuvo un éxito de crítica y ventas. Al respecto, 'The Rising' se convirtió en el álbum mejor vendido de su carrera en 15 años. Algunas de las canciones fueron influidas por conversaciones telefónicas que Springsteen tuvo con familiares de fallecidos en los ataques terroristas, en los que mencionaban la importancia de su música en sus vidas. Tras aparecer en el programa de television 'Today' de la NBC, Bruce Springsteen dio comienzo a la gira 'The Rising Tour', llegando a tocar 10 noches en el Giants Stadium de Nueva Jersey. Tras la gira, Springsteen publicó el DVD 'Live in Barcelona' con el concierto ofrecido el 16 de octubre de 2002 en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

En la ceremonia de entrega de los Premios Grammy de 2003, Springsteen interpretó el tema 'London Calling' de The Clash junto a Elvis Costello, Dave Grohl y el miembro de la E Street Band Steven Van Zandt en tributo a Joe Strummer. En 2004, Springsteen anunció su participación en la gira 'Vote for Change' junto a la E Street Band y otros músicos y grupos como John Mellencamp, John Fogerty, Dixie Chicks, Pearl Jam, R.E.M. y Jackson Browne. Los conciertos fueron programados en estados clave para beneficio de American Coming Together y con el fin de animar a la gente a ejercer su derecho al voto. Si bien previamente Springsteen había ofrecido conciertos en favor de causas benéficas como la lucha contra la energía nuclear o a favor de los veteranos de Vietnam, su participación en Vote for Change supuso la primera vez en la que Springsteen declaraba abiertamente su voto al Partido Demócrata, y especialmente al candidato a la Presidencia John Kerry. Durante la campaña electoral, Kerry usó el tema de Bruce 'No Surrender' como canción principal, llegando incluso a contar con la participación de Bruce en los últimos actos electorales. 'Devils & Dust', publicado el 26 de abril de 2005 y grabado sin la E Street Band, vuelve al formato acústico con un estilo muy parecido a 'Nebraska' y 'The Ghost of Tom Joad', aunque con más instrumentación. La canción que da nombre al disco refleja los sentimientos y los miedos de un soldado durante la invasión de Iraq de 2003. 'Starbucks' rechazó un acuerdo de márketing para promocionar el nuevo disco debido, en parte, al contenido sexualmente explícito de la letra de una de las canciones, pero también a la política anticorporativa de Springsteen.
A pesar de todo, 'Devils & Dust' alcanzó el primer puesto en las listas de Estados Unidos, Austria, Suiza, Suecia, Dinamarca, Italia, Alemania, Países Bajos, Reino Unido e Irlanda. Springsteen comenzó su gira en solitario 'Devils & Dust Tour' al mismo tiempo que el lanzamiento del álbum, tocando tanto en grandes escenarios como en pequeños locales. En algunos lugares no hubo gran afluencia de público, por lo que, excepto en Europa, fue fácil conseguir las entradas en comparación con otras ocasiones. A diferencia de la gira en solitario tras la publicación de 'The Ghost Of Tom Joad' a mediados de los 90, Bruce tocó el piano, el piano eléctrico, el órgano, el autoarpa, el ukelele, el banjo, la guitarra eléctrica y el pedal steel, así como la guitarra acústica y la armónica, lo que aportó variedad al sonido en solitario. (En algunas canciones se hizo uso de un sintetizador, otra guitarra acústica y de percusión, aunque sin aparecer en el escenario.) Las prodigiosas interpretaciones de 'Reason to Believe', 'The Promised Land', y 'Dream Baby Dream' (de la banda Suicide) estremecieron al público, mientras las rarezas, las canciones no previstas y sus ganas de seguir experimentando, errores al piano incluidos, contentaron a sus más fieles seguidores al brindar un factor de espontaneidad a los conciertos. En noviembre de 2005, los senadores por Nueva Jersey Frank Lautenberg y Jon Corzine encabezaron una resolución al Senado de los Estados Unidos para condecorar a Springsteen coincidiendo con el trigésimo aniversario del álbum 'Born to Run'. A pesar de que una gran mayoría de las condecoraciones a nativos americanos son aprobadas con un sistema de votación tradicional, la resolución fue rechazada por un comité.

El mismo mes, Sirius Satellite Radio creó E Street Radio, una cadena de radio que incluía música de Springsteen, entrevistas y conciertos diarios las 24 horas del día. Tras finalizar la gira, Springsteen se involucró en la grabación de un disco folk homenaje a Pete Seeger y a la tradición americana, publicado en abril de 2006 bajo el título 'We Shall Overcome: The Seeger Sessions'. El álbum fue grabado junto a una larga lista de músicos, entre los que figuran miembros de The Miami Horns, la violinista Soozie Tyrell y su propia esposa, Patti Scialfa, formando el grupo The Seeger Sessions Band. En contraste con previos trabajos, 'We Shall Overcome' fue grabado en tres únicas sesiones, pudiendo escucharse al propio Bruce gritar acordes al tiempo que el grupo improvisa. La gira 'Bruce Springsteen with the Seeger Sessions Band Tour' dio comienzo el mismo mes, obteniendo buenos resultados en Europa, donde cosechó buenas reseñas y notables ventas en relación a varios conciertos en Estados Unidos, donde varios periódicos se hicieron eco de escasas ventas en varios conciertos. En julio, 'Bruce Springsteen with The Sessions Band: Live in Dublin', una selección de temas interpretados durante tres conciertos en el Point Theatre de Dublín, Irlanda, fue publicado. Terminada la gira con The Sessions Band, el 2 de diciembre de 2006 participó en el festival benéfico 'Light Of Day', fundación para la enfermedad de Parkinson y la esclerosis lateral amiotrófica, donde actuó junto a Joe Grushecky y a Jorge Otero, cantante y guitarrista de Stormy Mondays.

El primer trabajo de Bruce con la E Street Band en cinco años, 'Magic', fue publicado el 2 de octubre de 2007. El primer sencillo, 'Radio Nowhere', fue publicado como descarga gratuita el 28 de agosto. El 7 de octubre, 'Magic' debutó en el primer puesto en Irlanda y Reino Unido, al tiempo que 'Greatest Hits' reentró en la lista de álbumes irlandesa en el puesto 57. Asimismo, Sirius Satellite Radio volvió a emitir desde el 27 de septiembre la E Street Radio en el canal 10. Tras la publicación de 'Magic', Springsteen y la E Street Band se embarcaron en la gira 'Magic Tour', la cual dio comienzo en el Hartford Civic Center de Hartford, Connecticut. Durante la gira, el organista Danny Federici se vio obligado a abandonar en noviembre de 2007 al serle diagnosticado un melanoma. Tras batallar contra la enfermedad durante tres años, Federici falleció el 17 de abril de 2008. El 2 de noviembre de 2008, en un acto de la campaña electoral de Barack Obama, Springsteen estrenó la canción 'Working on a Dream' a dúo con Patti Scialfa. La canción sirvió como precedente a la publicación de un nuevo trabajo de estudio, 'Working on a Dream', publicado el 27 de enero de 2009. El 11 de enero de 2009, Springsteen ganó un Globo de Oro por su canción 'The Wrestler', incluida en la película homónima de Mickey Rourke. El 1 de febrero, actuó en el intermedio de la Superbowl XLIII interpretando 'Tenth Avenue Freeze-Out', 'Born to Run', 'Working on a Dream' y 'Glory Days'. El 1 de abril de 2009, Springsteen comienza la gira de promoción de 'Working on a Dream' en San José, California. La gira se vio envuelta en la polémica en febrero de 2009 cuando se observó que Ticketmaster, sitio de venta oficial de entradas a través de Internet, redirigía a los compradores a la subsidiaria TicketsNow, donde las entradas eran vendidas a un precio mayor. Irving Azoff, director ejecutivo de la compañía, publicó una nota aclaratoria seguida de un comunicado de Springsteen, quien acusó a la compañía de abusar de la confianza de sus seguidores.
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